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¿Quién educa a nuestros hijos?

2014-08-22 11:40:00

Hace mucho que doy vueltas con respecto a cómo tocar este tema, pero resulta tan complejo que no sabía por dónde empezar. Sin embargo, anoche, cuando vi dormir a mi hijo descubrí cuanto ha crecido y como ha pasado el tiempo. Comencé a meditar sobre todo lo que deseo y quiero para él y cómo ayudarlo a conseguir cada una de las metas que se proponga.

Desde cualquier ángulo que se vea,  ser los responsables del desarrollo de nuestros niños es una labor titánica que no depende solo de uno, sino de varias personas tanto dentro del ámbito familiar como dentro de las aulas escolares.

A nosotros como padres nos toca enseñarles en casa modales y valores que los guíen en su desarrollo y  que les ayuden a distinguir lo bueno de lo malo;  que comprendan la importancia del respeto hacia los demás, que ellos deberán tratar a los demás del  modo que desean ser tratados. También deben comprender que todas las acciones tienen consecuencias, que si hacen el bien este se les retornará, pero que si hacen algo malo esto igual tendrá repercusiones.

Por el otro lado, tenemos la educación institucional con sus escuelas y sus maestros. Al respecto estoy convencida que hay que fomentar el amor por el estudio y por el colegio  en donde seguramente encontrarán excelente amigos y obtendrán las herramientas necesarias para desenvolverse cuando sean adultos.

En este sentido, debemos estar pendientes de que aprovechen las horas que pasan en el salón de clases y tomarnos cuando menos 15 minutos diarios para saber lo que aprendieron e hicieron en el colegio, cómo les fue en su día, tanto lo bueno como lo malo y  escucharlos con atención sobre cualquier cosa que nos quieran contar.

Tengamos en cuenta que la sociedad en la ellos se desenvuelven es muy diferente a la que nos tocó vivir en nuestra infancia, y así como ha habido grandes avances, así también la violencia y la inseguridad se han incrementado considerablemente, por lo que debemos esforzarnos para que crezcan con estabilidad emocional, que se sientan amados, que sean personas felices y plenas, y que cuenten con las herramientas necesarias para buscar su bienestar y el de los suyos.

Educar a nuestros niños es un trabajo conjunto, así que no dejemos todo a los docentes porque el desarrollo y educación de nuestros pequeños es también nuestra principal tarea. Cuidemos lo que pensamos, decimos o hacemos y recordemos que nuestros hijos no son otra cosa que el reflejo de nosotros mismos.

Ana Luisa Márquez Medina
aniemarquez@hotmail.com

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