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Marca de Partido

2013-01-31 16:11:00

En esta ocasión me gustaría hablar sobre una problemática que se ha venido dando en los partidos mexicanos.


La marca de partido actualmente es inexistente en México. El ciudadano de a pie no distingue qué ideología tiene cada partido por lo que, muchas veces, le  parecen todos iguales. Y este fenómeno se ha ido fortaleciendo cuando en las elecciones se le apuesta más al candidato.


En otros países la ideología de un partido es muy clara y las uniones entre izquierda y derecha son impensables, como ha sucedido en Puebla y Oaxaca, por ejemplo. Esto sería imperdonable en un país como España o EEUU, donde el costo político sería muy elevado al unirse dos partidos de ideologías opuestas. Aunque apostarle al candidato y dejar del lado al partido ha funcionado.


Se ha perdido de vista la importancia de la elección que se hace al votar por diputados y senadores. En muchas ocasiones la decisión de voto es con base en el partido y no en el candidato.  Y esto puede dejar a un presidente electo sin mayoría para gobernar, como ya ha ocurrido.


Igualmente en campaña un candidato tendría un voto duro fuertemente cimentado, y sus esfuerzos se destinarían a conseguir el voto de los indecisos y preocuparse menos por el mantener el voto duro, porque estos militantes se sienten firmemente identificados con el partido y por ende con su candidato. 


Al tener la arquitectura de marca de un partido definimos ideales y objetivos claros que representan a un grupo de ciudadanos que se identifican con éstos.


 La marca del partido nos habla de su personalidad, su temperamento y carácter y sobre todo de aquello que le da valor. Esto en términos de comunicación nos permite crear una imagen y la forma de nuestros mensajes, logrando consolidar adjetivos que definen al partido dando lugar a expectativas, objetivos y valores.


Esos valores nos dan notoriedad, veracidad y persuasión sobresaliendo de los otros partidos, creando un estereotipo deseado en la mente del votante que es coherente con nuestras actitudes y representaciones. Evocando un sentimiento de pertenencia.


Como pasa en EEUU donde se sabe perfectamente hacia dónde van los republicanos y los demócratas, que pueden definirse uno como el padre estricto y el otro como un padre amable respectivamente, como los define George Lakoff en su libro “No pienses en un elefante”. Esto permite que el partido y sus militante tengan idea de por qué leyes votaran a favor y por cuales en contra, porque esto también va alineado con la marca del partido.


En cambio en nuestro país no solo vemos cada vez más partidos. Si no que nos encontramos con partidos sin ideología como el naciente partido Movimiento de Concertación Mexicana, de Manuel Espino y Rene Arce, quienes dicen querer crear un partido sin ninguna ideología. Lo cual no permitirá identificarse con los militantes. Por lo tanto se puede vaticinar que eventualmente tendrán que decidir su ideología para saber hacia dónde se dirigen.


Una vez que hemos creado nuestra marca de partido, todos nuestros mensajes en medios electrónicos y medios tradicionales deben estar alineados a nuestra marca de partido, al igual que todas nuestra acciones para mantener el diferenciador en la mente del ciudadano.


Sara Sofía Alpuche de Dios Ramírez
Consultora en Marketing & Comunicación
Twitter: @sofialpuche
Facebook: http://www.facebook.com/sarasofia.alpuchededios

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