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Director de la Policía Municipal de Mérida en medio de la corrupción

2012-12-11 17:51:44

 Mérida, Yucatán a 11 de diciembre de 2012.- Una investigación federal relacionada con lo que al parecer es una gran cadena de corrupción en la policía municipal de Mérida, puso de manifiesto que su director, Mario Arturo Romero Escalante, así como el subdirector de administración, Carlos Montero Avila, y el “Comandante Cazador”, Fausto Leija Gallardo, han tendido una complicada red de protección a los distribuidores de piratería, narcomenudistas y carteristas.

Incluso se supo que se procedió a la localización de varios de los implicados en los hechos, así como a la ubicación de diversas propiedades, vehículos, actividades y puntos de venta ilegal de audio y video.

Esta investigación arrojó el dato de que el principal distribuidor al mayoreo de productos apócrifos es Miguel Ángel Saldívar Cabrera (a) “La Perra”, quien es nacido en Mérida, donde empezó su carrera delictiva hace más de 15 años vendiendo productos de contrabando y cassettes de manera ilegal. Actualmente abastece de mercancías de este tipo a diversos vendedores ambulantes en nuestra capital y en las ciudades de Cancún, Playa del Carmen y Tulum.

Presumiblemente, en la actualidad se dedica a la reproducción de discos compactos y dvd’s que elabora para su distribución y venta ilícita. Está vinculado con mayoristas del barrio de Tepito y posee un domicilio donde realiza la clonación de dicho material.

Ha sido detenido en 2000, 2001 y 2005 como presunto responsable en la comisión de delitos contra la propiedad industrial, en la modalidad de reproducción y venta de material apócrifo. En ningún caso ha sido consignado ante un juez, porque generalmente ha salido absuelto.

En agosto del 2005 el representante legal de diversas productoras de fonogramas otorgó el perdón a Saldívar Cabrera mediante un escrito presentado ante el Juez Primero de Distrito en Yucatán.

Sin embargo, al mes siguiente, septiembre de 2005, el Agente del Ministerio Público de la Federación solicitó al juez de la causa no otorgar el perdón a favor del indiciado, por comprobarse que quien se ostentó como representante legal era una persona distinta a quien decía ser.

Actualmente continúa realizando este tipo de actividades. Es notorio que, aunque no dispone de medios para demostrar una actividad legal que le genere ingresos, destina cantidades considerables a la adquisición de bienes muebles e inmuebles que utiliza.

Un socio de Miguel Ángel Saldívar Cabrera es Francisco Niquete Güémez, quien también es originario de Mérida y se estima que a través de un negocio de joyería ubicado en el predio número 466 de la calle 65, del centro, blanquea las utilidades ilícitas. Hay versiones de que en la actualidad radica en la ciudad de Miami, Florida.

René Alberto Pech Couoh y Gabriel Alberto Maas son los encargados del personal que labora para “La Perra” en la clonación, compra, venta y distribución de la mercancía ilegal.

El nuevo director de la Policía Municipal de Mérida, Mario Arturo Romero Escalante, quien fue nombrado por el alcalde Renán Barrera Concha, brinda descarada protección a los puntos de venta y distribución de material ilegal.

En virtud de que sus elementos son los encargados de apoyar a los ministerios públicos federales en los operativos de decomiso, este flamante policía tiene información de los lugares y horarios en que se llevarán a cabo, por lo que pone sobre aviso a los delincuentes para que salgan del alcance de la Procuraduría General de la República.

Se supo que por brindar la información, los días primero de mes cobra 80 mil pesos mensuales, que son recogidos en un local comercial ubicado en la zona conocida como “Plaza de la 56”, donde se presenta un automóvil Charger color blanco modelo 2009, con placas YZG-43-01.

Ha explicado que los cobros que recibe se los entrega personalmente al Jefe de la Oficina del alcalde Renán Barrera, de nombre “Álvaro”, y que es para formar una bolsa para la campaña del primer edil que busca al precio que sea ser gobernador del Estado.

Carlos Montero Ávila es quien acude a ese sitio. Trabaja como subdirector de Administración. Se sabe que es amigo de juventud personal del director de la PMM y que laboró para Televisa en el área jurídica antes de venir a su actual puesto en la presente administración.

Trabajó para la empresa de televisión alrededor de 15 años, pero fue dado de baja por mal manejo de una demanda en contra de la empresa, puesto que los directivos consideraron que Montero Ávila fue coptado por los quejosos.

Dados sus antecedentes y de que a la fecha no ha sido consignado por la presunta comisión de hechos ilícitos, es probable que tenga a su servicio una red de abogados que pueden generar causas a favor de esta persona, tanto en la Delegación de la PGR, como en los Juzgados Federales.

Cuenta con la estructura jerárquica en la cual se encuentra establecida la especialización y división del trabajo por tipo de actividad: controladores, trasladistas, distribuidores y vendedores, por lo que Cabrera Saldívar no se encarga directamente de las diversas transacciones.

Otro que recibe dinero es Fausto Leija Guajardo, alias “Comandante Cazador”, a quien el negocio de discos apócrifos y venta de enervantes le deja alrededor de 10 mil pesos. Se considera que controla alrededor de 150 locales y es el “hombre fuerte” de la Policía Municipal de Mérida.

Se dice que es el enlace con la Secretaría de Seguridad Pública y algunos narcomenudistas que operan en el mercado “San Benito” y entre operadores de taxis y camiones urbanos y que es el “poder tras el trono”, pues manda al director y es quien controla a quienes se dedican al asalto a transeúnte.

Para la época de verano solicitó 3 mil por cabeza a los carteristas para dejarlos operar libremente.

Algunos puntos de venta son: Inmueble ubicado en la calle 54 entre 65 y 67, el cual cuenta con la razón social “Zapatería Brasil”; en dicho local se expende material de procedencia “pirata”.

Domicilio ubicado en la calle 54 entre 65 y 67, denominado “Insumos Agropecuarios”, donde se vende productos del campo y material apócrifo DVD y CD. Predio ubicado en la calle 54 entre 67 y 69, con razón social “Copias El Capi”, el cual expende a un costado el material “pirata”. Inmueble ubicado en la calle 56 x 67, denominado “Estanquillo Cecilia”. Domicilio ubicado en la calle 56 x 67 con razón social “Casa Barbosa”. Inmueble en la calle 58 entre 65 y 67 denominado “Bar La Fuente”.

Predio situado en la calle 58 entre 67 y 69 llamado “Bisutería Teens”. Local ubicado en la calle 58 entre 67 y 69 con razón social “Bodega de Farah”. Domicilio ubicado en la calle 58 entre 65 y 67. Predio situado en la calle 61 entre 56 y 58.

Es evidente la distribución y comercialización de discos compactos de audio y video y de los cuales los vendedores no pueden acreditar su propiedad, sobre todo en el centro de la ciudad de Mérida, cuya área de influencia corresponde a la Policía Municipal, además de las evidentes características físicas del material que no corresponde al producto original.

Los operativos que efectúan las autoridades federales no rinden resultados y mucho menos llevan a la detención de los vendedores y distribuidores, porque ya han sido alertados y donde se realizan los decomisos sólo se levanta material prácticamente de deshecho y al día siguiente los puestos ya cuentan con nuevo surtido.

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