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Ritual maya del Jets Lu’um, tradición perdurable

2013-05-19 12:00:00

Mérida, Yucatán, mayo 19 de 2013.- Como parte de las actividades que se realizan en Yucatán para celebrar el Día Internacional de los Museos, estudiantes, turistas  y público en general, asistieron a la presentación del documental Jets Lu’um (calmando a la tierra) que se realizó en la sala Mayamax  del Gran Museo del Mundo Maya de Mérida (GMMMM).

El cortometraje de 30 minutos hace referencia a una ceremonia que se origina en la época colonial, cuando se introdujo el ganado, pero que seguramente se realiza del mismo modo como la realizaban los mayas prehispánicos hace miles de años y que en la actualidad la siguen practicando  mayahablantes de distintas partes de la Península de Yucatán bajo la forma adoptada  por el sincretismo religioso que nos heredaron los españoles producto de la conquista.

El Jets Lu’um, que significa calmando la tierra, se realiza -como su nombre lo indica- para  asegurar la prosperidad de algún rancho, y se efectúa cada tres años o cuando el ganado sobrepasa las cuarenta cabezas, y a través de él se pide a los  señores del monte su protección para evitar los malos aires que según la creencia podrían dañar la tierra y a quienes en ella habitan, incluyendo hombres y animales.

El ritual inicia muy temprano cuando el mayordomo, de común acuerdo con el dueño del rancho (el cual no necesariamente es partícipe de esta creencia), solicita la presencia del H’meen (sacerdote maya y hombre de gran sabiduría) quien ordena a los vaqueros realizar una excavación  profunda en el centro del lugar, en donde se siembra un tronco de árbol de bó (árbol silvestre común de la península de Yucatán) que posteriormente servirá para depositar los restos de la res que se sacrificará.

El sacrificio del animal se realiza después de la caída del sol y ya por la noche como parte de este ritual el mayordomo simula a la res sacrificada colocándose el rabo amarrado a la parte posterior de su cintura, mientras porta la cabeza simbolizando que es la misma res con vida, la cual es simbólicamente lazada por todos los vaqueros y amarrada al tronco de bó.

Justo en ese momento, de manera muy precisa a las nueve de la noche con nueve minutos, el h’meen inicia el ritual en donde pide a los señores del monte por la protección del rancho y ofrece la bebida sagrada del balché .

Un personaje muy importante es Juan Tuul, también conocido como Juan Tzuc o Wan Tul en otros lugares, y que es considerado el dueño o protector de los ganados.

Al amanecer, se hace un agujero en las cuatro esquinas del mismo rancho, simbolizando los cuatro puntos cardinales para asegurar y demarcar la prosperidad del lugar, y al finalizar el H´meen pronuncia las siguientes palabras: “Seguimos el camino como la lanza de nuestros ancestros, respetando a los señores del monte”.

Posteriormente en la misma Sala Mayamax, se exhibió otro documental en donde se narra el ritual del chaa chak, que realizan los cazadores para procurarse a ellos mismos y a sus familias para tener abundancia de alimentos.

 

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